Reorganización
El Partido Socialista, a pesar del duro golpe que supuso la escisión en el ámbito juvenil y del papel jugado en ella por la juventud socialista se lanzó a la reorganización, quizá con el criterio de mantener la nueva juventud marginada de la actividad marcadamente política para incidir más en los aspectos formativos y recreativos.
Muy pronto fue designado por la C.E. del PSOE un Comité Provisional, que comenzó a editar de nuevo Renovación, llegando éste a tener una tirada de 4.500 ejemplares y jugando un papel importante como catalizador de la reorganización. El Comité Provisional convocó para el día 12 de noviembre de 1925 una Conferencia Nacional de Delegados de las Juventudes Socialistas con el fin de “legalizar” los nombramientos hechos por la Comisión Ejecutiva del PSOE.
Los acuerdos adoptados en aquella conferencia demuestran lo que decíamos en lineas anteriores, ni un solo posicionamiento político. Solamente hay acuerdos relacionados con la formación: organizar cursos de educación societaria, editar folletos de propaganda, etc., o, siguiendo la tradición, relacionadas con el antimilitarismo: “hacer una intensa campaña pacifista, con un amplio programa de reformas en este sentido”.
A pesar de que, desde dos años antes, imperaba en España un régimen de dictadura, instaurado tras la sublevación del capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, las nuevas Juventudes no osaron definirse en cuanto al régimen; quizá por la actitud no beligerante que el PSOE y la UGT habían adoptado. No obstante, la dejación de los jóvenes en cuanto a su posicionamiento político propio, el Congreso, en otros campos, avanzaba enormemente a la organización con relación a otros de la etapa 1906-1921. Si no un complejo programa reivindicativo juvenil si aparecía ya un esbozo de éste que, tras el congreso de 1929, quedaría muy bien definido en el IV Congreso (1932).


