La Transición
1975 es también el año de la muerte del General Franco. A partir de ahí las J.S. presentes en el combate anti-franquista fueron partícipes de las luchas que, por la instauración de un régimen democrático en España, se desplegaron por parte de las fuerzas democráticas.
Las tensiones afrontadas desde el inicio de la transición democrática, el fortalecimiento del PSOE, convertido en fuerza hegemónica en el seno de la izquierda, las elecciones del 15 de junio de 1977, son marco que expresan el desenvolvimiento de las J.S. a lo largo de todo aquel periodo, que para la organización tiene un hito importante en la celebración de su XIII Congreso en septiembre de 1977.
El XIII Congreso fue testigo de la liquidación del “entrismo” que desde otras organizaciones se había venido practicando en el interior de las J.S., que había alcanzado su punto álgido en el VI Congreso.
Asimismo, supone el esfuerzo por adecuar a las J.S., principal organización política juvenil de nuestro país, a una estrategia marcada por la realización de una política específicamente juvenil, desde la reivindicación democrática que le correspondía en tanto que organización juvenil socialista, configurada como organización autónoma, en la proyección de la política propugnada por los socialistas.
La Carta Constitucional de la Juventud, en la que se recogían las reivindicaciones juveniles que se pretendían incorporar en la Constitución que en aquel entonces se comenzó a elaborar, supuso el referente político de las J.S.


