La Alianza Democrática
Las Juventudes Socialistas en el período del exilio mantendrán una ligazón férrea en torno a la política del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores. Esta supeditación a la línea política marcada por el PSOE llevará a trasplantar sus resoluciones al campo de la juventud. Por ejemplo ante la “política de alianzas” del PSOE, las juventudes apoyaron la creación de organismos paralelos para los jóvenes. Y así, el II Congreso de las Juventudes (1946) propuso la creación de una “Alianza Democrática de la Juventud Española”. Ante el problema, más complicado, del “convenio” con la Confederación de Fuerzas Monárquicas, firmado por el PSOE en 1948 (política que fue aprobada en la Asamblea de Delegados del PSOE celebrada en julio de 1947), las Juventudes Socialistas no plantearon discrepancias. Las Juventudes se limitaron a realizar actividades de tipo formativo y cultural principalmente, así como mítines y campañas de propaganda y ayuda a los militantes del interior de España.


